
La Red de Colegios del Arzobispado de Concepción retoma las misiones después de siete años
31 Diciembre , 2025
En su primera aparición pública como Sumo Pontífice, el Papa León XIV invitó a la Iglesia a ser una “Iglesia misionera, que construya puentes y diálogo, siempre abierta a recibir con los brazos abiertos a todos, especialmente a quienes necesitan nuestra caridad, presencia, diálogo y amor”.
Meses antes de estas palabras, la Red de Colegios del Arzobispado de la Santísima Concepción ya había iniciado la planificación de una experiencia misionera para el año 2025, convocando a estudiantes de la pastoral juvenil de sus ocho colegios. Así, entre el miércoles 17 y el domingo 21 de diciembre, jóvenes de la red salieron a misionar por primera vez tras más de siete años, desplegándose en cinco territorios de la Arquidiócesis para llevar mensajes de aliento, compasión y esperanza a comunidades más lejanas.
Durante la misa de envío, Monseñor Bernardo Álvarez destacó el valor de esta iniciativa, señalando que se trataba de una tradición significativa que hoy se retoma con renovado sentido. En esa ocasión, expresó el deseo de que el Señor y el Espíritu Santo fecunden esta experiencia en los estudiantes, para que vivan una fe encarnada, conozcan a Jesús y puedan transmitirlo a quienes más lo necesitan.
Las misiones se realizaron en Horcones, en la comuna de Arauco, junto al Instituto San José de Cañete y al Instituto de Humanidades San Francisco de Asís; en Charrúa, comuna de Cabrero, con estudiantes del Colegio San José de Cabrero y del Instituto San Sebastián de Yumbel; en Copiulemu, junto al Instituto de Humanidades José Manuel Santos Ascarza de Chiguayante; en San Sebastián de Manco, con el Instituto de Humanidades de Concepción; y en la comuna de Florida, con el Liceo La Asunción.
Las comunidades valoraron profundamente la presencia de los jóvenes. Rosmarie Prim Becker, fundadora de Bordadoras de Copiulemu, agradeció las actividades realizadas e invitó a los estudiantes a continuar misionando, destacando la importancia de acercar a los más pequeños a Dios. En esta visita, la jornada culminó con una oración al Santísimo Sacramento durante la tarde del jueves 18 de diciembre.
Amanda Ascencio, estudiante de primero medio del Instituto de Humanidades de Concepción, destacó el impacto personal de la experiencia misionera: “Pude conectar más con las personas y también con mi fe. Nosotros vamos a misionar pensando que solo damos, pero en realidad recibimos mucho más de lo que entregamos”.
Por su parte, Martina Vergara, estudiante del Instituto San José de Cañete, valoró la vivencia desde su experiencia previa en encuentros juveniles: “Participé en la JNJ en La Serena y me marcó mucho estar en las calles con personas apasionadas por la fe. Esta vez quise conocer las misiones y la verdad es que es una experiencia que volvería a repetir”.
Horcones


Charrúa

Copiulemu

Florida

San Sebastián de Manco


